viernes, 15 de enero de 2010

Cerrando puertas


Era tarde, ya no había vuelta atrás

Cerré la puerta dejando dentro todo aquello vivido

Y corrí, corrí lejos, tanto como mis piernas me permitieron

y finalmente caí,

dentro del dolor, del desamor, de la tristeza...

y cual niña que pierde un caramelo rompí a llorar.

1 comentario:

Gea dijo...

Romperse no es malo. Aunque cuesta mucho recomponerse.

Referente a la entrada del día de tu cumpleaños creo que ya da igual, o debemos aprender a que nos de igual. Que nos estamos muriendo desde que nacemos, lo sabemos, que la felicidad no existe, también, y que mejor no planificar mucho porque lo único que hay seguro es el aquí y el ahora.

Piensa que hay gente que te quiere, y a la que tu quieres, con eso es suficiente para que todo lo anterior deje de tener valor. Dime idealista. Lo soy.

En fin, nada más que palabras y palabras. Yo también temo la muerte, yo también entiendo lo de un año menos y yo tampoco he encontrado la felicidad.

¿Por qué nos mintieron tan vilmente las películas de Disney y la sociedad occidental?

Me callo ya, se nota que Clau se ha paseado por mi cabeza esta noche y no he dormido mucho.

Bueno yo ya sabes wue te quiero mucho. Y el futuro es incierto pero pinta bien, de verdad.