del romanticismo y los enamorados.
Entre sus calles y sus cafés,
entre el Sena y la Tour Eiffel.
Allí mismo todo acabó.
Entre tiernos abrazos y lágrimas amargas,
entre falsas promesas y cierta melancolía.
En ese París para enamorados y artistas
todo acabó.
1 comentario:
y es mejor así... ya sabes
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